No existen metas regaladas
Publciado por carlossuarez - 17/02/12 a las 01:02:10 amNos hemos quedado solos. Aunque no estaban tan cerca, se podía sentir el calor de otras expediciones que compartían los mismos retos que nosotros. El otro día pudimos hablar con Simone y Dennis por skype que se encontraban en el Nanga Parbat. La tecnología hace que nos dejemos impresionar por algo que será normal en breve. En realidad, las expediciones punto.com solo facilitan un poco más la estancia en el campo base, más allá te encuentras solo en la montaña. Yo me siento un poco de la vieja escuela cuando no se tenían noticias de uno hasta la vuelta. De esta forma no es posible vender humo de ningún tipo. Es lo que pasó con Asgard Project hace tan solo un par de años, nadie se enteró hasta que volvíamos con la cima y una película en el bolsillo. Por otra parte, entiendo que puede ser muy entretenido seguir una expedición como quién sigue un buen partido de fútbol. También está el hecho de que la gente más cercana a ti se quede más tranquila teniendo noticias rápidas y directas.

Alex y Carlos por skype con Santi Corella y Toni López, dos grandes del paracaidismo y del salto Base
Mientras escribo con los dedos, casi cubiertos por las mangas de mi chaqueta, oigo a mi lado a varios porteadores hablando de la vida. Nos hemos ganado su respeto. Es una buena sensación sentir como culturas tan diferentes se pueden entender tan bien. Compartimos con ellos el pequeño espacio de la cocina que es donde más calentito se puede estar.
Afuera corre el aire y la nieve. Algunos miembros de la expedición se empiezan a poner nerviosos y quieren subir otra vez para arriba, aprovechando algún día suelto. Ya hay varios congelados. Alí un porteador de altura de la expedición polaca puede que sea el más perjudicado. Cetric también se congeló los dedos de los pies. Janusz buen escalador del equipo polaco volvió el otro día con la cara quemada en los mofletes, al menos salvó la nariz. Yo mismo he estado a punto de congelarme dos veces.
La última vez que subimos dormimos en el campo 1 a seis mil doscientos metros. Salir del saco se convierte en una verdadera odisea. Por más calentitos que salimos de la tienda fue inevitable enfriarse los pies a los pocos metros. El frío empezaba a apretar y no había más solución posible que seguir para arriba si queríamos avanzar algo de trabajo.
El día anterior Cetric había abierto unos largos de verdadera dificultad con hielo vivo a más de seis mil metros. Mi pacto con Alex era que él subía una mochila más pesada con dos tiendas y que los metros finales de la arista los abriría yo hasta asomarnos al otro lado. Fue una buena paliza hasta que llegamos al último tramo. La verdad es que me encontraba fuerte pero la última parte se volvía vertical con nieve inestable encima del hielo que hacía que te resbalases continuamente. Poner un tornillo de hielo me llevó más de media hora y llegar al último punto, más de dos horas. La cornisa estaba encima de mi cabeza, no debían quedar ni cincuenta metros para llegar a la arista pero el frío era intenso y no había manera de concentrarse más. Coloqué otro tornillo y empecé a rapelar hasta donde estaba Alex ya casi congelado. Tomamos la mejor decisión, justo antes de que nos tuviesen que cortar hasta los cataplines.
Si algo se aprende en la montaña es que a pesar de estar entrenado no hay regalos que valgan. Y si existen, estos te colocan en peor posición, pues puedes llegar a creerte que te lo habías merecido. Me viene el recuerdo de Bonatti cuando escribía que a esa conclusión había llegado después de tantas aventuras “que no existían metas regaladas más allá de las cimas alcanzadas”. En esto radica la magia del alpinismo que nos da las lecciones más profundas, y por eso siempre merece la pena adentrarse en la boca del lobo, cualquiera que sea tu nivel, pues de otra forma corres el riesgo de convertirte en aquel que siempre opina allí abajo dando lecciones que desconoce. En estas tierras altas donde no existe jurisprudencia, cada uno sabrá lo que puede dar de si mismo y la inseguridad, creará un espíritu más asentado en la realidad. Ayer pude ver, por fin, al zorro que merodea por el campo base. Qué regalo de la naturaleza.
[ CONSIGUE MORIR POR LA CIMA PINCHANDO AQUÍ ]
![]()
También en:
Consigue el Libro Morir por la Cima de Carlos Suárez
3 Comentarios »
RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI
Dejar un comentario
© Ediciones Desnivel SL., Calle San Victorino,8 28025 Madrid - Tfno. 902 902 156 - E-mail: edicionesdesnivel@desnivel.es
© Librería Desnivel, Pza. Matute 6 28012 Madrid - Tfno. 902 24 8848. Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com.






ANIMO CHICOS AHORA SI QUE ME DA QUE LAS ESTAIS PASANDO……..SOLO CON VER LAS FOTOS DE LA TIENDA Y DE LAS PAREDES……FUERZA, ANIMO ESTAMOS CON VOSOTROS, CARLOS VENGA……YA QUEDA POCO….ME TIENES QUE CONTAR ESTA AVENTURA CON UN CAFE EN EL PARQUE…….SALUDOS.
Comentario por MANOLO (AENA) — 17 febrero 2012 #
Me he emocionado al leerte amigo!
Mucho ánimo y a seguir así de lúcido
Comentario por Cabe — 18 febrero 2012 #
Es demasiado. Y, las partes, con el todo, suman nada. Y no nos conformamos con menos!
(En Madrid tuvimos un frio de juguete, y como sin quererlo se cuela la primavera. Te guardamos tu racion de ella, cumplida –y aun con colmo, q conio, vamos a tirar la primavera por la ventana, la vida tiene sus meridianos, y en el mediodia somos asi, rumbosos. Tu apania aquello, q esto corre de nuestra cuenta.)
Comentario por Josemi — 25 febrero 2012 #