por

Álvaro Bultó.

Venimos del expedición del Laila Peak donde hemos podido vivir una buena aventura. No ha sido nada fácil. Una montaña de la que se desconocía su mejor acceso hasta hace bien poco cuando Ramón Portilla empezó con su asedio hasta encontrar el mejor camino hasta la cima. Hemos hecho cima y hemos podido saltar desde la misma cumbre. Ya en Skardu volvemos a conectarnos y sentir la realidad de la vida con una buena sacudida en la cara.

Conocí a Álvaro Bultó a través de las zonas de paracaidismo donde siempre he tratado de perfeccionarme para poder hacer salto BASE de forma más segura. Aprovechando los momentos que me vienen a la cabeza quiero dejarlos escritos antes de que la vorágine del trabajo no me deje recordarlos. Álvaro era un tipo educado, sonriente y la última llamada que me hizo fue para decirme que mi salida con el traje de alas en la pared de aeri, tenía que hacerla de otra manera. Se notaba a todas luces que no quería impartir ninguna lección, que su sencillez a la hora de hablar delataba una forma de querer aportar más que de alimentar ningún egocentrismo mal entendido. Y tenía toda la razón. Tiendo por lo general a hacer una salida a la vieja escuela, en vez de tirarme más de cabeza que es lo que hay que hacer. Pero claro, la teoría es fácil, como siempre, luego que se tire otro. Lo cierto es que Álvaro volaba muy bien, tenía experiencia y estaba feliz.

Otra vez le llamé para vernos antes de ir de expedición y que me apoyara en la presentación de mi libro en el Corte Inglés de Barcelona. Entre el público salió alguien preguntando mucho acerca del riesgo y lo que aportábamos a la sociedad. Álvaro fue todo un caballero, yo creo que perdí más los papeles viniendo a decir que yo me consideraba poco más que una mierda con poco que aportar a la sociedad, pero que si mi sonrisa servía para contagiar algo, me daba por  satisfecho. El hombre volvió a insistir llamándonos locos, me puse más profundo y quise darle una explicación sin tintes de arrogancia pues estaba en un sitio serio. Hablando del BASE le dije, la aviación también tiene su comienzo en la historia, algunos jugaron con su vida sin saber para qué, pero arriesgaban para algo. El paracaidismo también ha salvado muchas vidas. Todo está conectado, la aviación se ha desarrollado, las formas de volar y comunicarse. La economía está relacionada con los vuelos transoceánicos. El reparto de riqueza entre estados tiene que ver con esto. La aventura de volar para descubrir el espacio sigue presente, hay unos cuantos locos lanzándose a la aventura. No nos gusta arriesgar gratuitamente. No somos tan tontos como para no saber lo que estamos haciendo, ni tan listos como para no fallar.

No me canso de decirlo, el salto BASE es el único deporte que siempre he querido abandonar desde que empecé con ello. No estoy para records, ni números, ni presumir de valentía. Dentro de mi he superado todo eso. Quiero saltar de algunas paredes que han representado todo para mi. Y porque me hace feliz.

Intento vislumbrar ahora el peligro, o no, que supone bajar de algunas montañas como ahora desde la cumbre del Laila Peak donde pude llegar al campo base en cuestión de diez minutos. Sigo madurándolo… Mientras solo me viene a la mente la constante sonrisa de Álvaro Bultó, quizás no supe apreciarla entonces y ahora aparece con más fuerza.

Sigue volando alto Álvaro!

Junto a Álvaro en el Corte Inglés de las Ramblas.

 

  1. Hoy he leido en el periódico que la policia del cantón de Berna ha abierto una investigación acerca de que porqué no se le abrió el paracaidas. Pero si se había golpeado contra la roca al poco de saltar ya no podría abrirlo, pienso.
    No creo que el salto BASE pueda, ni remotamente, solucionar ningún problema esencial del ser humano aunque tal vez aporte ideas a Hollywood para sus películas.

  2. Creo que se deberían eliminar la opción de los comentarios en estas páginas visto lo que poco que aportan… y el poco respeto de la gente para las opiniones ajenas. Una pena pero me suele dar vergüenza ajena los comentarios de mucha mucha gente. No hacen más que evidenciar el desconocimiento y la incultura más absoluta de algunas personas de este país.

  3. Me pregunto qué aporta la sociedad a quienes practican esta disciplina. ¿A quién le interesa? iHacen bien! Viven a pleno en lugar de meramente existir, y con ello dan verdaderas gracias al Creador, si es que existe. Nada más triste para alguien que regala algo que ver cómo se guarda su regalo por miedo a “gastarlo”. Todos hemos oído el famoso “Because they are there!” (“iPorque están allí!”) del cierto montañista. Pues allí está el espacio para que estos “locos lindos” lo vuelen y disfruten por quienes por alguna razón u otra aún no nos animamos a hacerlo.

  4. siento ver comentarios, poca cultura, falta de respeto, poca educacion y sobre todo un gran desconocimiento sobre el salto base, deberian de estar prohibido los comentarios en paginas y mas a personas de defachatadas como las que dejan comentarios asi

  5. La superación personal aporta a la humanidad en la medida que cada uno mejora y esa mejora es de todos, quiera el susodicho sujeto o no, cuando Hillary subió al Everest, subió él y subimos todos, cuando subió Messner sin oxígeno subió él y subimos todos, aunque los demás no lo apuntemos en la libreta.
    Cada reto superado, cada cosa conseguida sirve; y como dice Carlos, con una sonrisa, una inspiración o que alguien tome conciencia de que puede hacer lo que se proponga, es suficiente.
    Seguid así, sois inspiración, quizá esos preguntadores inquietos, en contínua búsqueda del sentido de la vida (¿y si no porqué preguntan?) algún día se acerquen a su límite y coman sin tenedor o sin lavarse las manos…

    El miedo es libre

  6. ¡Que qué aporta el BASE a la sociedad!?. ¡Vaya pregunta!. Daré mi opinión: desde mi silla frente al ordenador he visitado mundo, he aprendido historia, ciencia y arte. Desde mi tranquila casa estos amigos nos han llevado a las más altas cumbres, hemos sufrido con ellos largas fatigas y hasta la pérdida de algún conocido en remotas montañas. El SALTO BASE es otra parcela de lo “no experimentado” por la gran mayoría de nosotros que personalmente me aporta el conocimiento de la nimiedad del ser humano, de la libertad al extender los brazos y acariciar el viento, sólo comparable con algo que si que hacía, motociclismo entodas sus variantes sin casco, sientiendo el aire pasar por mi cráneo, la libertad de la juventud. El BASE nos aporta, a quién no lo mire con prejuicios, sensación de libertad, de juventud, ese momento en el que el tiempo no transcurre, no hay momento mejor.

  7. Todos tienen el derecho de opinar (no insultar), pero es muy fácil opinar de lo desconocido y mas a agua pasada.
    Desde los 16 años estoy haciendo deportes de riesgo y ahora con 59 hago paracaidismo tengo mas de 1200 saltos y la verdad es mas peligroso ir en bici o moto por Barcelona, eso si es un deporte de altísimo riesgo.

  8. Si hay algo esencial, inherente al ser humano, es hacer lo esencial –y todo lo demás. Sesudos etnólogos exploran qué tienen en común el, digámoslo, botánico occidental contemporáneo, y el nativo de una banda de hunters & gatherers, de una de esas sociedades que se llaman “tradicionales.” Lo hay: sus móviles, a saber, el móvil científico y el tribal, son independientes de la utilidad de los conocimientos adquisos. Les mueve el saber, no el usar [Que viene, en lo humano, muchísimo después, si es que siquiera viene. ¿No se ve lo absurdo de los cálculos utilitarios y de los esencialistas? ¿No se ve que los primeros siempre se subordinan a algo, como los medios al fin? ¿No se ve que la concreción de la esencia de lo humano llega sólo a través del talibanismo de someter el resto de lo humano, degradarlo a sub-humano, in-humano? El único modo de enfrentar el asunto es el de quien quiere entenderlo, es decir, explicarlo. Yo alcanzo a comprender esto: la recepción del salto base por parte del expectador declara que el salto base es, para el expectador, un problema. ¡Lo vivimos como problema, no como enigma!]

  9. Siendo sincero…cuando observo determinadas actividades,sea un BASE,sea un récord de velocidad en pared,una linea en una pared inescalada,un solo,etc,…lo único que brota en mi interior,es una sensación de agradecimiento,agradecimiento a todos esos “locos”,que consiguen vestir de posible lo que a nosotros los humanos nos parece imposible,una locura,o aun es mas,un “atentado contra la vida”…Si en esos “locos”,la practica totalidad de las actividades que se hacen hoy en día,no existirían…ELLLOS nos enseñaron que “era posible”,pese a que en su momento fuese una locura,y nos dejaron,el camino de la locura perfectamente trazado….Benditas las locuras de tantos,que con el paso del tiempo,nos demostraron que aquello era posible!!!!
    En fin,se trata únicamente de una opinión,de mi opinión,pero por eso mismo,mas que un tirón de orejas,yo les daría las gracias,gracias por su actividad,por su locura,por su generosidad,y por que sin ellos,la evolución y la búsqueda de lo desconocido(ingrediente básico en la montaña,para quien le guste el picante…),hubiese seguido sesgada por nuestro propio miedo!!!!

    Ah,Carlos,y muchísimas felicidades por el Laila,buenisima actividad….igual,dentro de 30 años,los que hoy te tildan de loco o de hollywoodiense,organizan saltos comerciales desde la cima del Laila,como hizo un español hace mucho,je,je,……no es broma,será una realidad,je,jw,….
    Un fuerte abrazo.Alex

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